Un tocador sencillo

El cuarto de baño no es siempre un lugar cómodo para maquillarse; es por eso que un tocador en la habitación nos da más posibilidades, además de la tranquilidad de estar el tiempo que queramos y tener nuestros productos a resguardo. En este artículo te decimos cómo formar un tocador sencillo, aprovechando, incluso, muebles que ya no usas.

  • Bajo la ventana. Si tienes un hueco del radiador o una repisa, adáptalos con un panel de madera para formar una balda que se ajuste al espacio; píntala del color de la pared y fíjala con escuadras.
  • Estantería con baldas voladas. En un rincón o en un lateral de la habitación, pero siempre frente a la luz. En la carpintería te la hacen a medida, incluso con anclajes ocultos. Es importante tomar bien la medida sentada en la silla que vas a utilizar, para que te resulte cómoda como tocador.

Tocador 1

  • Un escritorio. Aprovecha la mesa de estudio que ya no usáis en casa o cualquier otra parecida, píntala como te guste, de estilo envejecido, vintage, chic afrancesado…y conseguirás un espléndido tocador para la habitación.
  • Mesa camilla. Aunque han sido el centro de muchas tertulias familiares, ya están pasadas de moda. Cámbiale la tela por otra actual o, incluso, déjala pelada (quizás necesite una mano de pintura: los azules y verdes son perfectos) y ponla en el rincón de tu habitación.

Tocador 2

Sólo te queda colocar tu joyero, un pequeño maniquí de collares, una cajita plateada o dorada, un florero o aquello que más te guste. Finalmente, ubica tus productos del modo más cómodo, repartidos por la mesa o guardados en una bonita caja decoupé.  Termina con un espejo con pie, con efecto agrandador. Si necesitas más luz, coloca un lámpara con bombilla de luz blanca, la más adecuada para el maquillaje y ¡oh, la,lá!, un tocador sencillo al que sacarás mucho provecho.